Durante la costura, se recomienda utilizar hilo resistente adaptado al grosor de la mezclilla (como hilo de coser específico para mezclilla) y operar con una máquina de coser de doble aguja. Esto garantiza que la resistencia de la costura y la apariencia de la puntada permanezcan consistentes con la textura original del dobladillo. La longitud de la puntada también es fundamental y, por lo general, debe establecerse en 10 a 12 puntadas por pulgada (aproximadamente 2,5 a 3 mm). Las costuras demasiado densas o escasas pueden alterar el aspecto natural del dobladillo original o comprometer la durabilidad.

Además, el uso de un prensatelas plano estándar o un prensatelas para mezclilla especialmente diseñado ayuda a estabilizar la tela y evita que se mueva o se arrugue durante la costura. Esto permite una transición suave entre la sección acortada y el dobladillo original, logrando un efecto visual verdaderamente "perfecto".
